Un plato contundente, con capas bien definidas y una textura firme que permite cortes prolijos.
La combinación de berenjena gruesa, relleno jugoso de carne y un gratinado intenso arriba lo hace irresistible. Ideal para una cena completa y rendidora.
Un plato contundente, con capas bien definidas y una textura firme que permite cortes prolijos.
La combinación de berenjena gruesa, relleno jugoso de carne y un gratinado intenso arriba lo hace irresistible. Ideal para una cena completa y rendidora.

Ingredientes
- 3 berenjenas grandes
- 500 gramos de carne picada
- 1 cebolla grande picada
- 2 dientes de ajo picados
- 1 1/2 taza de salsa de tomate
- 200 gramos de queso mozzarella o cremoso
- 50 gramos de queso rallado
- 2 a 3 cucharadas de aceite
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de orégano
Preparación
- Lavá las berenjenas y cortalas en láminas a lo largo, de aproximadamente 1 cm de grosor, para que mantengan estructura al cocinarse.
- Colocalas en una placa con un poco de aceite y sal, y llevalas al horno hasta que estén tiernas pero firmes, apenas doradas y sin que se desarmen.
- En una sartén amplia, calentá el aceite y rehogá la cebolla hasta que esté transparente.
- Agregá el ajo picado y cociná unos segundos más.
- Incorporá la carne picada y cociná hasta que esté bien dorada y suelta.
- Sumá la salsa de tomate, el pimentón, el orégano, sal y pimienta. Cociná unos minutos, manteniendo una textura jugosa, no seca.
- En una fuente para horno, armá la primera capa cubriendo toda la base con láminas de berenjena.
- Agregá una capa generosa de la mezcla de carne, distribuyéndola de manera pareja.
- Colocá una segunda capa de berenjena, nuevamente cubriendo toda la superficie.
- Sumá otra capa de carne, manteniéndola jugosa para que el resultado final no quede seco.
- Terminá con una última capa de berenjena, presionando suavemente para que el conjunto quede compacto.
- Cubrí con el queso mozzarella o cremoso y espolvoreá el queso rallado por encima para lograr un gratinado intenso.
- Llevá al horno a 180°C durante 25 a 30 minutos, hasta que el queso esté bien dorado y burbujeante.
- Retirá y dejá reposar al menos 10 minutos antes de cortar, para que las capas se asienten y mantengan la forma.
Tips y consejos:
- Cortar la berenjena gruesa es clave para lograr ese efecto de capas marcadas y firmes.
- No cocines de más la berenjena en el primer paso: debe estar tierna pero con estructura.
- El relleno tiene que quedar jugoso, no seco, para que el pastel tenga ese fondo húmedo que se ve al servir.
- Evitá poner queso en el medio para respetar el armado visual y la textura del plato.
- Si querés más intensidad de sabor, podés sumar un toque de ají molido o un poco de vino al cocinar la carne.
- Usar una fuente profunda ayuda a lograr altura y cortes más definidos.
- Dejar reposar antes de servir es fundamental para que no se desarme al cortar.
Un plato bien armado, con capas gruesas y un resultado visual y de sabor que realmente se luce en la mesa.