Mi familia siempre la trató como la hija perfecta, hasta que las cámaras la grabaron prendiéndole fuego a mi vestido de novia. Su envidia enfermiza cruzó los límites, pero el cinismo de mi madre lo superó: “un vestido se reemplaza, no la destruyas”.
PARTE 1 —Si tanto quieres casarte, cásate con cenizas. Eso fue lo primero que pensé cuando vi mi vestido tirado en el patio de mi […]