
Las llagas en los labios son más comunes de lo que muchas personas creen. Pueden aparecer de repente, causar dolor, ardor o molestias al comer, hablar o incluso sonreír. Aunque algunas desaparecen solas en pocos días, otras pueden indicar irritación, infecciones o problemas de salud que no deben ignorarse.
¿Cómo son las llagas en los labios?
Pueden verse como:
- Pequeñas heridas o grietas
- Ampollas
- Úlceras blanquecinas
- Costras dolorosas
- Zonas rojas e inflamadas
Algunas producen picazón o sensación de quemazón antes de aparecer.
Principales causas de las llagas en los labios
1. Herpes labial
Es una de las causas más frecuentes. Generalmente comienza con ardor o picazón y luego aparecen pequeñas ampollas agrupadas.
Puede activarse por:
- Estrés
- Fiebre
- Exposición al sol
- Defensas bajas
2. Resequedad extrema
El clima, el sol o la falta de hidratación pueden provocar grietas y heridas dolorosas en los labios.
3. Deficiencia de vitaminas
La falta de hierro, vitamina B12 o ácido fólico puede favorecer la aparición de llagas o irritación alrededor de la boca.
4. Reacciones alérgicas
Algunos labiales, pastas dentales, alimentos o medicamentos pueden irritar la piel sensible de los labios.
5. Mordeduras o lesiones
Morderse los labios accidentalmente o usar aparatos dentales puede provocar pequeñas heridas que luego se inflaman.
6. Infecciones o baja de defensas
Cuando el sistema inmunológico está debilitado, es más fácil desarrollar lesiones en la boca y los labios.
¿Cuándo debes prestar atención?
Consulta con un profesional si:
- Las llagas duran más de dos semanas
- Sangran con frecuencia
- Tienes fiebre
- Se extienden rápidamente
- Te cuesta comer o hablar
- Aparecen constantemente
Qué puedes hacer para aliviar las molestias
- Mantén los labios hidratados
- Evita alimentos muy ácidos o picantes
- No arranques las costras
- Toma suficiente agua
- Usa protector labial
Si sospechas que es herpes, evita besar o compartir vasos y cubiertos mientras haya lesiones activas.
Un detalle importante
Aunque muchas llagas son inofensivas y temporales, el cuerpo a veces utiliza estas señales para indicar que algo no está funcionando bien, desde estrés hasta deficiencias nutricionales o infecciones.
Observar los síntomas y cuidar la salud general puede ayudar a prevenir que vuelvan a aparecer.