Crema de Philadelphia y Champiñones

Porciones / número de personas: 4
Tiempo de Preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Categoría: Aperitivos y Tapas

Ingredientes para preparar Crema de Philadelphia y Champiñones

500 g de champiñones frescos, limpios y laminados (≈ 6 tazas)
200 g de queso crema tipo Philadelphia (≈ 3/4 taza)
750 ml de caldo de verduras o pollo (≈ 3 tazas)
100 ml de nata para cocinar (≈ 1/2 taza)
1 cebolla mediana, picada finamente (≈ 150 g, 1 unidad)
2 dientes de ajo, picados (2 unidades)
30 g de mantequilla (≈ 2 cucharadas)
15 ml de aceite de oliva (≈ 1 cucharada)
60 ml de vino blanco seco, opcional (≈ 1/4 taza)
15 g de harina de trigo, opcional para espesar (≈ 1 cucharada)
10 ml de zumo de limón (≈ 2 cucharaditas)
5 g de sal fina (≈ 1 cucharadita, ajustar al gusto)
1 g de pimienta negra molida (≈ 1/4 cucharadita)
2 g de tomillo fresco deshojado o 0,5 g seco (≈ 1 cucharadita fresco o 1/2 cucharadita seco)
5 g de perejil fresco, picado (≈ 2 cucharadas)

Cómo preparar Crema de Philadelphia y Champiñones

Sedosa, aromática y lista en menos de lo que imaginas: esta crema de Philadelphia y champiñones combina el sabor profundo del hongo salteado con la cremosidad irresistible del queso. Perfecta para una cena ligera, un entrante elegante o para reconfortarte en días frescos, ofrece un equilibrio delicioso entre umami y suavidad. Con trucos sencillos para potenciar el sabor —como dorar bien los champiñones y añadir un toque de vino—, conseguirás una textura fina y un acabado brillante. Prepárala con ingredientes cotidianos y sorprende con un plato que parece de restaurante, pero se cocina en casa sin complicaciones.

1. Limpia los champiñones con un paño húmedo o cepillo; evita sumergirlos para que no absorban agua y se doren mejor. Lamina de forma uniforme para una cocción pareja.

2. Calienta una cazuela amplia a fuego medio-alto. Añade el aceite y la mantequilla; cuando espumen, incorpora la cebolla con una pizca de sal y sofríe 5-6 minutos hasta que esté translúcida y ligeramente dorada. Agrega el ajo y cocina 30 segundos más sin que se queme.

3. Sube a fuego alto y añade los champiñones. No satures la cazuela; si es necesario, hazlo en dos tandas para lograr un buen dorado. Saltea 6-8 minutos hasta que suelten agua y tomen color intenso; ese dorado aporta umami.

4. Desglasa con el vino blanco (opcional), raspa el fondo para soltar los jugos y deja reducir 1-2 minutos. Si deseas una textura más densa, espolvorea la harina y cocina 1 minuto, mezclando bien para evitar grumos.

5. Vierte el caldo caliente, añade el tomillo y lleva a ebullición suave. Reduce el fuego y cocina 10-12 minutos para que los sabores se integren. Prueba de sal a media cocción.

6. Retira del fuego y tritura con batidora de mano o vaso hasta obtener una crema fina. Si la prefieres muy sedosa, pásala por un colador fino.

7. Vuelve la crema a la cazuela a fuego bajo. Incorpora el queso Philadelphia en dados y la nata; remueve hasta que se funda por completo sin dejar que hierva, para mantener una textura sedosa.

8. Ajusta punto con sal, pimienta y el zumo de limón para realzar sabores. Si queda espesa, añade un poco más de caldo; si queda ligera, deja reducir a fuego suave, removiendo.

9. Sirve caliente, espolvorea perejil picado y un chorrito de aceite. Para un toque crujiente, añade picatostes. Consejo: se conserva 3 días en nevera; calienta sin hervir. Para versión más ligera, sustituye parte de la nata por caldo.

Related Posts