Como hacer un pastel de papas y espinaca bien cremoso y lleno de sabor.

Cuando buscás una comida casera que rinda, sea fácil de preparar y deje a todos satisfechos, este pastel cremoso de papas y espinaca es una excelente elección. Con una textura suave por dentro y una superficie dorada irresistible. Funciona perfecto como plato principal o como guarnición contundente.


Ingredientes

  • 4 papas medianas
  • 1 cebolla mediana
  • 250 g de espinaca fresca
  • 4 huevos
  • 100 g de queso crema (tipo Finlandia, Mendicrim o similar)
  • 150 g de queso mozzarella rallado
  • Aceite (girasol u oliva)
  • Sal a gusto
  • Pimienta negra
  • Ajo en polvo o ajo picado (opcional)

Preparación paso a paso

  1. Preparar las papas
    Pelá las papas y cortalas en rodajas bien finas. Hervilas en agua con sal durante unos minutos, solo hasta que estén tiernas pero firmes. Escurrilas y reservá.
  2. Saltear la base de espinaca
    Picá la cebolla y salteala en una sartén con un poco de aceite hasta que quede transparente y apenas dorada. Sumá la espinaca y cociná unos minutos, solo hasta que se reduzca. Condimentá con sal, pimienta y ajo si te gusta. Retirá del fuego.
  3. Mezcla cremosa
    En un bol, batí los huevos junto con el queso crema hasta lograr una preparación homogénea y suave. Ajustá con sal y pimienta.
  4. Armado del pastel
    Aceitá una fuente para horno. Colocá una capa de papas en el fondo, luego una parte de la espinaca salteada y un poco de la mezcla de huevos y queso crema. Repetí el procedimiento hasta terminar los ingredientes, cerrando con la mezcla cremosa.
  5. Gratinado
    Cubrí la superficie con el queso mozzarella rallado.
  6. Horneado
    Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 35 a 40 minutos, hasta que esté bien firme y dorado por arriba.
  7. Reposo
    Retirá del horno y dejá reposar unos minutos antes de cortar, así toma mejor consistencia.

Consejos y recomendaciones

  • Cortar las papas bien finitas ayuda a que el pastel se cocine de manera pareja.
  • Si querés una textura aún más suave, podés agregar un chorrito de leche o crema a la mezcla de huevos.
  • Saltear previamente la espinaca es clave para evitar exceso de líquido durante la cocción.
  • Se puede preparar con anticipación y guardar en la heladera; solo necesitás darle un golpe de horno antes de servir.
  • Al día siguiente queda más firme y sabroso, ideal para recalentar.
  • Combina muy bien con una ensalada fresca de hojas verdes y tomate.

Este pastel cremoso de papas y espinaca es una solución práctica, rendidora y sabrosa para cualquier comida casera, con ingredientes simples y un resultado que siempre reconforta.

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