
Porciones / número de personas: 12
Tiempo de Preparación: 45 minutos
Tiempo de cocción: 40 minutos
Categoría: Postres
Ingredientes para preparar Tarta San Marcos
6 huevos L para el bizcocho (6 unidades)
150 g de azúcar blanco para el bizcocho (≈ 3/4 taza)
150 g de harina de trigo para el bizcocho (≈ 1 1/4 tazas)
30 g de maicena para el bizcocho (≈ 3 cucharadas colmadas)
1 pizca de sal para el bizcocho (1/8 cucharadita)
20 g de mantequilla fundida para el bizcocho (≈ 1 1/2 cucharadas)
150 ml de agua para el almíbar (≈ 2/3 taza)
100 g de azúcar para el almíbar (≈ 1/2 taza)
30 ml de brandy o ron para el almíbar (≈ 2 cucharadas)
200 g de chocolate negro 70% para la trufa (≈ 1 taza troceado)
250 ml de nata 35% MG para la trufa (≈ 1 taza)
20 g de mantequilla para la trufa (≈ 1 1/2 cucharadas)
400 ml de nata 35% MG para montar (≈ 1 2/3 tazas)
60 g de azúcar glas para la nata (≈ 6 cucharadas)
5 ml de extracto de vainilla para la nata (≈ 1 cucharadita)
100 g de queso crema frío, opcional, para estabilizar la nata (≈ 1/2 taza)
6 yemas de huevo para la yema pastelera (6 unidades)
180 g de azúcar para la yema (≈ 3/4 taza colmada)
80 ml de agua para la yema (≈ 1/3 taza)
10 g de maicena para la yema (≈ 1 cucharada)
15 g de mantequilla para la yema (≈ 1 cucharada)
80 g de almendra crocanti o laminada tostada para decorar (≈ 3/4 taza)
20 g de azúcar para caramelizar la superficie (≈ 1 1/2 cucharadas)
Cómo preparar Tarta San Marcos
La Tarta San Marcos es un clásico de pastelería española que conquista por su equilibrio: bizcocho esponjoso, una capa de trufa de chocolate sedosa, nata montada ligera y la inconfundible yema tostada que brilla en la superficie. Perfecta para celebraciones, su contraste de texturas y aromas sorprende sin resultar pesada. Con algunos trucos sencillos para el bizcocho genovés y una yema pastelera brillante, obtendrás un acabado profesional en casa. Decórala con almendra crocanti en los laterales para aportar ese toque crujiente que la hace irresistible.
1. Prepara el bizcocho: forra la base de un molde de 22–24 cm con papel y engrasa los laterales. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
2. Monta los huevos con el azúcar y la pizca de sal 8–10 minutos hasta triplicar volumen (prueba del rastro: al dejar caer, la marca se sostiene). Esto dará un bizcocho alto y esponjoso.
3. Tamiza harina y maicena juntas. Incorpóralas en 3 tandas con movimientos envolventes, sin desinflar. Mezcla la mantequilla fundida templada con una porción de masa y reincorpora suavemente para no perder aire.
4. Vierte en el molde, alisa y hornea 22–25 minutos o hasta que un palillo salga seco. Desmolda sobre rejilla y enfría por completo. Reposar 1 hora mejora el corte.
5. Haz el almíbar: hierve agua y azúcar 1–2 minutos, apaga y añade el brandy. Enfría.
6. Trufa: calienta la nata hasta casi hervor, vierte sobre el chocolate troceado, reposa 1 minuto y emulsiona. Añade la mantequilla, mezcla y enfría hasta que esté untuosa (15–20 minutos en nevera; no dejes que solidifique en exceso).
7. Nata montada: con todo bien frío, bate la nata con el azúcar glas y la vainilla hasta picos firmes. Si usas queso crema, incorpóralo al inicio; aporta estabilidad y cortes más limpios.
8. Yema pastelera: bate yemas con maicena. Hierve agua y azúcar 2 minutos; vierte en hilo sobre las yemas sin dejar de batir. Lleva al cazo y cocina a fuego medio, removiendo hasta espesar (no dejes hervir fuerte). Retira, añade la mantequilla y enfría tapada a piel.
9. Corta el bizcocho en 3 discos iguales con un cuchillo de sierra. Coloca el primer disco sobre base giratoria o plato, moja con almíbar sin encharcar.
10. Extiende la trufa en capa uniforme. Coloca el segundo disco, vuelve a pincelar con almíbar y cubre con la nata montada, reservando un poco para cubrir laterales.
11. Sitúa el tercer disco, humedece ligeramente con almíbar y cubre la superficie con la yema pastelera alisando con espátula. Lleva 30 minutos a la nevera para asentar.
12. Espolvorea el azúcar sobre la yema y carameliza con soplete hasta dorar. Sin soplete, gratina 1–2 minutos vigilando muy de cerca.
13. Unta los laterales con la nata reservada y adhiere la almendra crocanti presionando suavemente con la palma. Refrigera 1–2 horas para un corte perfecto.
14. Consejo final: usa un cuchillo caliente y seco para porciones limpias. Conserva en frío y consúmela en 48 horas para mantener la yema y la nata en su punto.